Terapia centrada en el presente, estructurada y orientada a objetivos. Un espacio seguro para la construcción de calidad de vida.
La Terapia Cognitivo Conductual (TCC) se enfoca en el presente. Responde a un circuito donde un acontecimiento dispara pensamientos y emociones que derivan en consecuencias. Identificamos juntos cómo funcionan estas creencias para buscar respuestas más adecuadas y saludables.
Complemento este enfoque desde una mirada existencialista, entendiendo que cada persona logra su mayor calidad de vida en el proceso libre de descubrirse a sí misma.
Soy evaluador, analítico y mi trabajo está fundamentado siempre en conocimiento científico. Mi prioridad es ofrecer un trato justo, empático y libre de juicios. Creo firmemente que todos debemos tener la oportunidad y las herramientas para ser nosotros mismos.
Valores en consulta: Confidencialidad estricta, empatía y empirismo colaborativo (trabajo en equipo terapeuta-consultante).
Abordaje focalizado y con objetivos claros sobre los motivos de consulta más habituales.
Un abordaje integrador basado en la evidencia científica y el desarrollo personal.
Estructurada, focalizada y orientada al presente. Desglosa las situaciones para entender la relación entre pensamientos, emociones y conductas.
Ir más allá de la ausencia de síntomas. Trabajo enfocado en identificar fortalezas, potenciar emociones positivas y construir bienestar real.
Garantía de confidencialidad, consentimiento informado y un vínculo profesional centrado en el respeto hacia el consultante.
Respuestas a las dudas más habituales antes de comenzar el proceso terapéutico.
La principal diferencia es que la TCC es una terapia estructurada, focalizada y orientada al presente. Trabaja sobre objetivos concretos acordados entre terapeuta y consultante. Lo más importante siempre es construir un vínculo empático y de confianza.
No necesariamente. Al trabajar sobre el "aquí y ahora" con objetivos bien definidos, la duración de un tratamiento puede ser acotada, dependiendo de los objetivos y progresos que vayamos construyendo.
No necesariamente. El foco principal está en los pensamientos y emociones que se desencadenan ante situaciones del presente. Si bien las creencias se construyen históricamente, el trabajo práctico se centra en las herramientas actuales.
Son instrumentos científicos estandarizados que permiten evaluar rasgos o características específicas. Le aportan objetividad al tratamiento, permitiendo medir progresos concretos más allá de la interpretación subjetiva.